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Los peligros del Bisfenol A para tu bebé

Los peligros del Bisfenol A para tu bebé

A pesar de que la Comisión Europea prohibió en 2011 l fabricación de biberones con Bisfenol A (BPA), son muchos los gobiernos, no solo europeos, que no reconocen la peligrosidad de este componente plástico, amparándose en estudios que aseguran que no es perjudicial para la salud, incluidos los bebés y los niños.

Tan sólo la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Francia ha repetido en numerosas ocasiones que el Bisfenol A puede ser altamente dañino para las generaciones venideras, especialmente en el incremento de los casos de cáncer de pecho. El año pasado el Senado Francés declaró este compuesto ilegal por lo que no se puede incluir en ningún producto. Porque a pesar de que en 2011 se prohibió su uso en la fabricación de biberones, esto no afecta a la producción extracomunitaria, a los traídos de Asia y los cientos de productos que lo incluyen en su composición.

¿Qué es el BPA?

El BPA es un químico que se usa en la fabricación de un plástico llamado policarbonato, también se usa en el recubrimiento interno de casi todas las latas de alimentos y bebidas. El BPA es un material fuerte, liviano y duradero que evita que las latas se oxiden aumentando su durabilidad y la de los alimentos.

Según estudios realizados en los últimos años sugieren que el Bisfenol A puede ser perjudicial para bebés y niños hasta los dos años, aun en cantidades pequeñas. Los efectos de este compuesto en los niños van desde:

- Alteración de los tiroides.

- Alteración en el desarrollo del cerebro.

- Hiperactividad.

- Desarrollo anormal de la próstata.

¿Cómo puede llegarles el BPA a nuestros bebés?

Aunque parezca mentira, están expuestos a este componente desde antes de nacer y durante la lactancia aunque tome el pecho. Las principales formas de contacto son:

- Durante el embarazo y la lactancia las madres pueden pasar BPA a sus hijos al consumir alimentos enlatados.

- El compuesto puede transferirse al alimento y pasar al niño.

- A través de biberones que lo contengan al llenarlos con líquidos calientes.

Para evitar o al menos reducir el contacto con este compuesto químico deberíamos tratar de consumir productos frescos o congelados, evitar calentar comidas y bebidas en envases de policarbonato, reemplazar los recipientes de plástico viejos, arañados o que se hayan hecho opacos, incluidas las botellas de agua.

También podemos dejar de calentar el biberón en el microondas, no lavarlo en el lavavajillas, para evitar que sufra daños y el Bisfenol A se desprenda del envase. Pero sobretodo, fíjate en el símbolo de reciclaje de los envases, si lleva el numero 7 y las letras “PC” puedes estar segura de que lleva Bisfenol A, no todos los plásticos llevan BPA por lo que tendrás que asegurarte.

Busca siempre biberones libres de Bisfenol A como por ejemplo los de NUK, que antes de la prohibición de la Comisión Europea de 2011, ya había adaptado su producción eliminando este componente de sus productos.

Espere por favor...